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Última actualización: 3 de septiembre de 2026
A este sitio y a los servicios que Workrol presta desde Ciudad de Panamá: diseño, desarrollo, migración, integración, optimización y soporte de tiendas Shopify y Shopify Plus.
Usar el sitio implica aceptarlos. Contratarnos implica además la propuesta que firmemos, que es la que fija el alcance concreto de tu proyecto.
Somos una agencia independiente y socios certificados de Shopify. No somos Shopify, no revendemos sus planes y no controlamos su plataforma, sus precios ni sus tiempos de servicio. Tu suscripción a Shopify, a las apps y a las pasarelas de pago las contratas tú directamente con cada proveedor.
Antes de escribir código entregamos una propuesta por escrito con el alcance, los tiempos, los entregables y el precio. Lo que está en la propuesta es lo que hacemos.
Lo que no está, no está incluido. Si aparece a mitad del proyecto —una funcionalidad nueva, un cambio de dirección, una integración que no se había previsto— lo cotizamos aparte y decides tú si entra. Nunca ampliamos la factura sin que lo apruebes primero.
Los presupuestos tienen una validez de treinta días desde la fecha en que te los enviamos.
Los precios se pactan en dólares estadounidenses en la propuesta. Salvo que acordemos otra cosa, el proyecto arranca con un anticipo y el resto se factura según los hitos que la propuesta indique.
Los impuestos que correspondan van aparte. Los servicios de soporte continuo se facturan por periodos y se pueden cancelar avisando con un mes de antelación.
Un proyecto de comercio se hace entre dos. Para cumplir los plazos necesitamos:
Tu tienda vive sobre Shopify y suele usar apps, pasarelas de pago, transportistas o un ERP de otros proveedores. Recomendamos, integramos y configuramos, pero no respondemos por su funcionamiento, sus caídas, sus cambios de precio ni sus decisiones de producto.
Si una app de terceros deja de mantenerse o cambia de forma que rompe algo, te avisamos y te proponemos una salida. El trabajo de rehacerlo se cotiza como lo que es: trabajo nuevo.
Cuando la última factura del proyecto está pagada, el diseño y el código hechos a medida para tu tienda son tuyos, con todos los derechos de explotación, y puedes modificarlos o pasarlos a otro equipo sin pedirnos permiso.
Lo que sigue siendo nuestro son las herramientas, librerías y componentes propios que traemos de otros proyectos y volvemos a usar en el tuyo. Sobre esos te damos una licencia de uso perpetua, no exclusiva y sin coste adicional, para usarlos en tu tienda tanto tiempo como quieras.
Los contenidos, marcas y datos que aportas tú son y siguen siendo tuyos. Nos autorizas a usarlos solo para hacer el trabajo.
Lo que veamos de tu negocio mientras trabajamos —números, márgenes, proveedores, planes— no sale de aquí, ni durante el proyecto ni después. Lo mismo esperamos de nuestras propuestas y presupuestos.
Una vez lanzada, podemos mostrar la tienda en nuestro portafolio y hablar del proyecto en términos generales. Nunca publicamos cifras de ventas, márgenes ni nada confidencial. Si prefieres que no lo mostremos, dínoslo y no lo hacemos.
Durante los treinta días siguientes al lanzamiento corregimos sin coste cualquier defecto de lo que construimos: algo que no hace lo que la propuesta dice que hace. Eso cubre errores, no cambios de idea.
Lo que no podemos garantizar, y no lo hará nadie con honestidad, son resultados de negocio: no prometemos un volumen de ventas, una tasa de conversión ni una posición concreta en los buscadores. Trabajamos con método y medimos, y eso es lo que sí garantizamos.
Respondemos por nuestro trabajo. Nuestra responsabilidad total por un proyecto se limita al importe que nos hayas pagado por él, y no cubre lucro cesante, pérdida de datos causada por terceros ni daños indirectos.
Nada de esto limita la responsabilidad que la ley no permita limitar, como el dolo o la negligencia grave.
Cualquiera de las dos partes puede terminar un proyecto avisando por escrito con quince días. En ese caso se factura el trabajo hecho hasta la fecha y te entregamos lo que esté terminado, con sus accesos.
Podemos suspender el trabajo si una factura lleva más de treinta días vencida, avisando antes.
Podemos actualizarlos, y la fecha de arriba dice cuándo lo hicimos por última vez. Los proyectos en curso se rigen por la versión vigente cuando firmamos la propuesta.
Estos términos se rigen por las leyes de la República de Panamá, y cualquier disputa se ve ante los tribunales de Ciudad de Panamá. Antes de llegar ahí, esperamos que una llamada lo resuelva.